Etapas de proyecto
De acuerdo con la Ley General de Protección Civil, el Atlas Nacional de Riesgos es un sistema integral de información sobre los agentes perturbadores y daños esperados. Consta de bases de datos, sistemas de información geográfica y herramientas para el análisis y la simulación de escenarios, y para la estimación de pérdidas por desastres. Por la naturaleza dinámica que tiene el riesgo debe actualizarse de manera continua.
En dicha ley también se establece que la Coordinación Nacional de Protección Civil debe supervisar, por medio del CENAPRED, que se mantenga actualizado tanto el Atlas Nacional de Riesgos como los Atlas de las entidades federativas, de los municipios y de las alcaldías de la Ciudad de México.
Un Atlas de Riesgo sirve para:
➢ Planear el ordenamiento territorial y el desarrollo urbano, con la finalidad de evitar la
construcción de nuevos riesgos.
➢ Diseñar escenarios de riesgo, incluso aquellos relacionados con el cambio climático.
➢ Sustentar la toma de decisiones durante cada una de las etapas que conforman la gestión integral del riesgo, desde la prevención, previsión, mitigación, respuesta y reconstrucción garantizando una efectiva así reducción de riesgos.
➢ Evaluar la factibilidad de proyectos de inversión pública o privada considerando el riesgo de desastres.
Los estudios de riesgos que se abordan en un Atlas se constituyen como instrumentos de planeación del desarrollo y para la toma de decisiones a nivel gubernamental y empresarial.
Ante el gran dinamismo que converge en torno a las ciudades y su interacción con el ambiente y sociedad, es necesario la actualización periódica de los escenarios de peligros y riesgos y documentarlos en guías que faciliten su comprensión, para que cumplan su rol de moderador en la planificación del desarrollo y en la implementación de políticas desde una perspectiva territorial conducente a la construcción de la resiliencia incidiendo en la reducción al riesgo de desastres y la adaptación ante los efectos del cambio climático.
Los Objetivos del Desarrollo Sostenible y la Nueva Agenda Urbana establecen, que las ciudades habrán de adoptar planes integrados de mitigación, adaptación y resiliencia ante desastres.
Fundamentar estos planes a partir de la información de un Atlas de Riesgos, facilita orientar correctamente las áreas en las que se habrá de priorizar la toma de decisiones.
La identificación y estudio del riesgo tiene por objeto reconocer la construcción de este y buscar reducirlo a través de la generación de políticas enfocadas a la reducción de la vulnerabilidad y la exposición de los sistemas y en incrementar las capacidades analíticas de los actores que planifican y regulan el desarrollo territorial.
